Administración y Finanzas

En los negocio, el tiempo es dinero, ¿verdad?… ¡Mentira!

Todos hemos escuchado la expresión «El tiempo es dinero», expresión con la que no estoy de acuerdo. Mientras que el dinero es importante -y he pasado una buena parte de mi vida hablando y escribiendo sobre él- creo que el tiempo es mucho más importante y precioso que el dinero simplemente porque el tiempo es lo que hace nuestras vidas. Tristemente demasiados dueños de negocio lo está negociando por dinero.

Un empresario siempre puede ganar más dinero en su negocio y de hecho, yo puedo enseñarle a cualquier dueño de empresa una docena de formas y estrategias para conseguirlo. Pero lo que no puedo enseñarle a nadie es cómo recuperar un segundo de su vida que ha sido desperdiciado o que ha sido intercambiado por dinero. Ese tiempo se ha ido para siempre.

De esta forma, la ecuación «tiempo = dinero» es para autoempleados, es decir, para dueños de negocio que no han logrado construir una empresa que funcione bien sin que tengan que estar ahí todo el tiempo ya que…

  • Trabajan durante una hora, y se les paga “x” cantidad a cambio de ese tiempo
  • Si no trabajan, no se les paga
  • Están comerciando un recurso que no es renovable y es finito -su tiempo- por otro que sí es renovable y es infinito –el dinero-

La cosa cambia cuando un empresario tiene su propio negocio y además este funciona sin que él tenga que estar ahí todo el tiempo, la ecuación se invierte de manera milagrosa ya que es el negocio el que gana dinero, lo que le da tiempo libre al dueño sin que este tenga que sacrificar sus ingresos personales.

Desafortunadamente la mayoría de los empresarios trabajan más de 60 horas a la semana, es decir, son los primeros en llegar y los últimos en irse de la empresa. El tiempo que invierten en su negocio simplemente nunca lo ven reflejado en su bolsillo o en su cuenta de banco, y por lo tanto se convierten en el empleado más caro del negocio

  • ¿Te hace sentido esta forma de trabajo?
  • ¿Te identificaste con esta situación?

Como puedes ver estos problemas son muy serios y se necesitan resolver de raíz antes de que sea demasiado tarde ,y esto solo se logra aprendiendo a construir un negocio que funcione bien sin que tú tengas que estar ahí todo el tiempo.

Nunca habrá un “mejor momento». Siempre habrá una deuda que pagar, un compromiso que atender o un problema que resolver. Recuerda que “el mejor momento para arreglar el tejado es cuando el sol está brillando”. Es decir, no te pones a arreglar el tejado en medio de una tormenta. No esperes a tener una crisis en tu empresa para tomar acciones de crecimiento. Tal vez sería demasiado tarde.

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